500 g de carne picada (puede ser de ternera, cerdo, o una mezcla de ambas)
1 huevo
2 dientes de ajo picados finamente
1/2 cebolla picada finamente
1 rebanada de pan duro (remojada en leche y escurrida)
2 cucharadas de perejil fresco picado
Sal y pimienta al gusto
Harina para rebozar
Aceite de oliva para freír
Para la Salsa
1 cebolla grande, picada finamente
2 dientes de ajo, picados finamente
400 g de tomate triturado
200 ml de caldo de carne
1 hoja de laurel
1 cucharadita de azúcar
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva
Preparación
1. Preparar la masa:
En un bol grande, mezcla la carne picada con el huevo, los ajos picados, la cebolla picada, el pan remojado y escurrido, el perejil, la sal y la pimienta.
Amasa bien la mezcla con las manos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
2. Formar las albóndigas:
Con las manos húmedas, forma bolitas de tamaño uniforme (aproximadamente del tamaño de una nuez).
Pasa cada albóndiga ligeramente por harina, sacudiendo el exceso.
3. Freír las albóndigas:
En una sartén grande, calienta suficiente aceite de oliva a fuego medio-alto.
Fríe las albóndigas en tandas, dorándolas por todos los lados. No es necesario que se cocinen completamente, solo que se doren bien.
Retira las albóndigas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
4. Preparar la salsa:
En una cazuela grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio.
Añade la cebolla y los ajos picados y sofríe hasta que estén dorados y tiernos, aproximadamente 5-7 minutos.
Añade el tomate triturado, el caldo de carne, la hoja de laurel, el azúcar, la sal y la pimienta. Mezcla bien.
Cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese ligeramente y los sabores se mezclen.
5. Cocinar las Albóndigas en la Salsa:
Añade las albóndigas doradas a la cazuela con la salsa.
Cocina a fuego lento durante 20-30 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las albóndigas estén bien cocidas y hayan absorbido los sabores de la salsa.
6. Servir las albóndigas:
Sirve las albóndigas calientes, acompañadas de pan, arroz, patatas o pasta.
Consejos adicionales:
Mezcla de carnes: Para un sabor más complejo, usa una mezcla de ternera y cerdo.
Textura de la salsa: Si prefieres una salsa más suave, puedes triturarla con una batidora antes de añadir las albóndigas.