Asegúrate de que el cochinillo esté limpio y seco. Si es necesario, quema los restos de pelo sobre una llama y luego lávalo bien y sécalo con papel de cocina.
Haz unos pequeños cortes en la piel del cochinillo para evitar que se encoja durante el asado.
2. Preparar el adobo:
Pela los dientes de ajo y machácalos en un mortero junto con una pizca de sal gruesa hasta obtener una pasta.
Añade la manteca de cerdo al mortero y mezcla bien con el ajo machacado.
Añade la pimienta negra molida al gusto y mezcla todo hasta obtener una pasta homogénea.
3. Adobar el cochinillo:
Unta el cochinillo por todas partes, tanto por fuera como por dentro, con la mezcla de manteca, ajo y especias. Asegúrate de que esté bien cubierto.
Coloca las ramas de romero y tomillo, y la hoja de laurel en el interior del cochinillo si estás usando estas hierbas para dar más sabor.
4. Preparar la bandeja de asado:
Coloca el cochinillo en una bandeja de horno con la piel hacia arriba.
Añade un poco de agua en la bandeja, aproximadamente 1-2 centímetros de profundidad. Esto ayudará a mantener el cochinillo húmedo durante la cocción y evitará que los jugos se quemen.
Si lo prefieres, puedes colocar una rejilla en la bandeja y poner el cochinillo sobre la rejilla para que no esté en contacto directo con el agua.
5. Asar el cochinillo:
Introduce la bandeja en el horno precalentado y asa el cochinillo a 180°C durante aproximadamente 2 horas y media a 3 horas. El tiempo puede variar dependiendo del tamaño del cochinillo y de tu horno.
Durante la cocción, abre el horno de vez en cuando y rocía el cochinillo con sus propios jugos para mantenerlo jugoso. Si el agua se evapora, añade un poco más a la bandeja.
Si la piel no se dora lo suficiente, puedes subir la temperatura del horno a 200-220°C durante los últimos 10-15 minutos de cocción para que quede crujiente.
6. Comprobar la cocción:
El cochinillo estará listo cuando la piel esté dorada y crujiente y la carne esté tierna y jugosa. Para comprobarlo, puedes pinchar la carne con un cuchillo fino: los jugos deben salir claros, sin rastros de sangre.
Deja reposar el cochinillo durante unos 10 minutos fuera del horno antes de cortarlo para que los jugos se redistribuyan.
7. Servir:
Corta el cochinillo en porciones con unas tijeras de cocina o un cuchillo afilado. Tradicionalmente, se sirve cortado en cuartos o en octavos.
Acompaña el cochinillo asado con una guarnición de patatas asadas, ensalada o verduras al gusto.
Consejos:
Para una piel más crujiente, asegúrate de que el cochinillo esté completamente seco antes de adobarlo.
Usa manteca de cerdo en lugar de aceite para obtener un sabor más auténtico y una piel más crujiente.
Asar a una temperatura constante y baja asegura que el cochinillo quede jugoso por dentro y crujiente por fuera.