Pela y corta las patatas en rodajas finas o en cubos pequeños.
Pela y pica la cebolla finamente (si decides incluirla).
2. Freír las patatas y la cebolla:
En una sartén grande, calienta abundante aceite de oliva a fuego medio-alto.
Añade las patatas y la cebolla (si la usas) al aceite caliente y fríe a fuego medio, removiendo ocasionalmente, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Esto tomará unos 15-20 minutos.
Escurre las patatas y la cebolla en un colador para eliminar el exceso de aceite. Reserva el aceite.
3. Preparar la mezcla de huevos:
En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal.
Añade las patatas y la cebolla escurridas al bol con los huevos y mezcla bien.
4. Cocinar la tortilla:
En la misma sartén, añade un poco del aceite reservado y caliéntalo a fuego medio.
Vierte la mezcla de huevos y patatas en la sartén, distribuyéndola uniformemente.
Cocina a fuego medio-bajo, moviendo la sartén ocasionalmente para evitar que se pegue, hasta que la base esté dorada y la parte superior casi cuajada, aproximadamente 5-7 minutos.
5. Dar la vuelta a la tortilla:
Coloca un plato grande sobre la sartén y da la vuelta a la tortilla con cuidado.
Añade un poco más de aceite a la sartén si es necesario y desliza la tortilla de nuevo en la sartén para cocinar el otro lado.
Cocina durante otros 5 minutos o hasta que esté completamente cuajada y dorada.
6. Servir:
Deja reposar la tortilla unos minutos antes de cortarla en porciones.